Panamá ante tensiones entre Estados Unidos y China

Reducción al Comercio y caída en la innovación pueden brindar oportunidades para Panamá

Las acciones tomadas por Estados Unidos en su “guerra comercial” con China y en su caso con Huawei están cambiando el orden mundial de una manera que en vez de brindar certeza, lo que incentiva es la incertidumbre, y en vez de facilitar el comercio y la innovación, los están limitando.

Las fuertes acusaciones por Twitter del presidente Trump y el uso de medidas arancelarias para ejercer influencia geopolítica se asemeja más a una versión fortalecida de la política del “Big Stick[1]” del presidente Teodoro Roosevelt de los años 1900s, que a la diplomacia de consenso multilateral que se ha desarrollado y se está utilizando en el siglo XXI. Esto es que en vez de hablar suave y mostrar el garrote, lo que observamos son amenazas fuertes acompañadas por acciones que, en un mundo globalizado, tienden a afectar negativamente a los consumidores, a los productores y hasta a las relaciones entre los países.

Sin embargo, aunque todo pereciera ser una disputa comercial, las presentes fricciones entre Estados Unidos y China tienen aspectos que van más allá del comercio.

En este entorno cambiante, es difícil planificar y por esto, las empresas y los gobiernos deben generar una visión de los factores de cambio y de sus posibles direcciones.  Este análisis ofrece una perspectiva de la situación para ayudar a esa planificación.

Resumen Ejecutivo

  • Las tensiones entre Estados Unidos y China están cambiando el orden mundial a través de un aumento en la desconfianza tanto a nivel de país, como a nivel de empresas y esto afecta toda la estructura económica mundial.
  • Para entender estas tensiones hay que dividir el entorno en dos partes: la parte de las Fricciones Comerciales, o mal llamada “Guerra Comercial” y la parte de Huawei.
  • En la parte comercial existen impactos políticos y económicos importantes que terminan aumentando los costos transaccionales, limitando a la inversión y a la innovación y reduciendo el comercio mundial,.
  • En la parte de Huawei existen impactos políticos y económicos que también terminan aumentando los costos transaccionales y limitando a la inversión y a la innovación y reduciendo el comercio mundial. Esta parte busca un posicionamiento estratégico de EE.UU. en la carrera tecnológica del 5G.
  • Como resultado, esperamos una desaceleración general en la inversión, en la innovación y en el comercio mundial que no es positivo para Panamá.
  • Panamá debe redoblar esfuerzos para capturar su inversión extranjera, a nivel local, esto es, con las empresas que ya están trabajando en Panamá bajo regímenes especiales en Panamá Pacífico, Zonas Francas y SEM.  Y a nivel internacional.  Esto es no vacilar en redoblar los esfuerzos de organizaciones como Proinvex y participar activamente en foros y ferias internacionales para capturar esta inversión.  Aunque la competencia global por la inversión será fuerte, Panamá tiene grandes oportunidades para la localización de empresas.
  • Panamá también puede usar su posición estratégica y desarrollar una política de Estado que aproveche las ventajas de su relación con Estados Unidos y, más importante, con su relación con China para el desarrollo de industrias y el estudio de tecnológico que se necesita.  Muchos países estarán buscando lugares neutrales donde se pueda colaborar en el conocimiento y Panamá tiene a la Ciudad del Saber y a Senacyt.  
  • Panamá debe estar atento en cómo facilitar la actividad logística y productiva internamente impulsando la estrategia logística (que ya incluía una parte de incertidumbre del comercio) y un apoyo a su sistema portuario. Es poco lo que se puede hacer para apoyar al Canal en este entorno, sin embargo, esta es una oportunidad para impulsar los proyectos de desarrollo de las 1,200 hectareas.
  • Finalmente, Panamá debe enfocarse en fortalecer sus exportaciones.  El país tiene un gran potencial agroindustrial que no está desarrollando.  Esto lo puede hacer con la nueva unidad de inteligencia comercial (INTELCOM) que fue creada en el MICI par facilitar el aprovechamiento de los tratados de libre comercio.

Si hay algo que se aprendió en la crisis del 2008, es que medidas de austeridad en estos tiempos no ayudan a la recuperación de la economía en el corto plazo.  Estados Unidos pudo recuperarse más rápido que Europa debido a que implementó programas expansivos y no áusteros.

Introducción

Aunque los anuncios de la guerra comercial y de Huawei parecen similares y existe un traslape entre ambas discusiones, los mismos son dos debates independientes operando bajo fuerzas con metas diferentes pero que se entrelazan entre sí.

Por un lado esta la parte comercial que tiene que ver con aspectos de la balanza comercial entre China y Estados Unidos. Por el otro, esta la parte de Huawei, que tiene que ver en parte con la seguridad nacional estadounidense y otras dimensiones importantes en el comercio.

Sin embargo, ambos problemas se deben vislumbrar bajo la narrativa de la política “America First” que busca fortalecer a Estados Unidos no solo en el aspecto comercial, sino también en el aspecto geopolítico con el fin de mantener el orden monopolar. 

Parte Comercial

El área comercial se puede subdividir en dos componentes: el componente político y el componente económico.

Si analizamos el componente político encontramos otras dos subdivisiones: la parte local y la parte geopolítica. 

Local

Por la parte local pensamos que mucha de la postura tiene que ver dos aspectos personales del presidente Trump:  1) el cumplir con una promesa de campaña; 2) fortalecer su imagen de líder hacia su campaña de reelección para el 2020.  En este último aspecto, una postura firme en un ámbito que se ha denominado “Guerra Comercial” y que evoca mucho al nacionalismo, ofrece una buena oportunidad para presentarse como un líder fuerte que es respaldado por su pueblo. Una táctica que esperamos que se utilice pronto para limitar el debate en contra es el aumentar el sentimiento nacionalista. Algo que sirvió para callar a los opositores de la guerra de Irak fue que se dijo que si no se apoyaba a la guerra, no se apoyaba a las tropas y esto sirvió para limitar a los opositores de la guerra, y le permitió al presidente Bush avanzar con sus presentaciones de los supuestos sobre las armas de destrucción masivas, aunque la presencia de las mismas había sido descartada por los investigadores de la Comisión Atómica de las Naciones Unidas.   

Geopolítica

Por la parte geopolítica, las acciones del presidente muestran el uso del músculo de Estados Unidos desplazando a la diplomacia como herramienta de negociación.  El impacto de estas políticas no solo cuestiona el orden democrático y comercial que incluye el respeto a la soberanía de los países, sino que también está afectando el sistema de alianzas tradicionales que se estableció después de la Segunda Guerra Mundial y que ha mantenido la paz hasta ahora.  Un posible impacto de esta forma de negociar es que si Trump logra influenciar a China para que cambie su política, los otros países pondrán menor resistencia a los mismos (ya se ha visto con México).  El uso del poder económico mostrado por Trump tiene preocupado a varios países que son nodos en las cadenas de valor globales.

Otra impacto geopolítico es que se está reduciendo el poder de las instituciones globales que han sido fuerzas de paz.  La Organización Mundial de Comercio, el Banco Mundial, el Fondo Monetario, la UNCTAD y otras organizaciones multilaterales han sido grandes impulsores de la integración entre los países.  En este sentido, las tensiones comerciales entre EE.UU. están debilitando la relevancia de las mismas e impulsando a los países a buscar su propio interés sin importar el orden mundial. 

Parte Económica

En la parte económica, encontramos tres áreas a saber: La parte de la balanza comercial, el impacto a los consumidores de ambos países y el impacto al comercio internacional.

Balanza Comercial

La reestructuración de la balanza comercial fue parte de la campaña presidencial del presidente en 2016.  En su campaña, el presidente Trump prometió renegociar el Tratado de Libre Comercio (TLCAN) con México y Canadá y el comercio entre China y Estados Unidos, entre otros, para mejorar a su economía.  De aquí parte el rechazo al multilateratismo que ha sido impulsado por el mundo en los últimos 20 años.  Sin embargo, esta es una visión simplista del caso. 

En el caso de la balanza comercial, la misma es el fruto de la especialización de la economía estadounidense que ha evolucionado por eficiencia desde la parte industrial hacia una economía de servicios, guiada por las fuerzas tradicionales de mercado. Esto es, la economía estadounidense, al igual que muchas otras en Europa, reemplazaron su producción de bienes por la de servicios en un proceso evolutivo de desarrollo económico bajo las leyes del mercado.  En un mundo globalizado, la producción se mueve hacia los lugares más eficientes que se van especializando en diferentes áreas.  Así, Estados Unidos se especializó en servicios, lo cual requiere una constante inversión en educación y dejó de producir bienes. 

Sin embargo, la falta de inversión en educación, reflejada en una caída en los índices educativo a través de los últimos treinta años, aunada a un aumento en las intervenciones militares en el mundo, sirvieron para reducir la competitividad del país que fue doblemente impactada por la crisis financiera del 2008.  Cabe mencionar que si bien la balanza comercial es negativa, la contraparte, osea, la cuenta corriente, que es la que contabiliza los flujos monetarios, mantiene un superávit significativo en comparación con las importaciones.   

Otro aspecto importante en la balanza comercial, que también es importante para Panamá, es el entender que el balance de la misma depende del tipo de producto que se comercia.  Si un país exporta piñas y otro celulares, en un canje de 1 por 1, siempre habrá un déficit debido a que se necesitan 100 piñas con un valor de US$1.00 para poder compensar la compra de 1 celular que vale US$100.00.  En este sentido, un gran porcentaje de exportaciones de Estados Unidos son productos de bajo nivel de procesamiento que incluyen alimentos, bebidas y alimentos de animales, petróleo y derivados, aviones y partes de aviones, autos y partes de autos y maquinaria industrial y farmacéuticos entre otros.  Algunos de estos, como los granos, generan volumen pero no es lo mismo que un producto manufacturado, esto es, un contendor de celulares tendría que ser compensado con cincuenta contenedores de piña respectivamente para que la balanza se encuentre en cero. 

Costo transaccionales

Los aranceles son básicamente impuestos que se le imponen a los productos importados cuando entran al país.  Estos son medidas proteccionistas que se utilizaban para proteger a sectores económicos de un país, aumentando el precio final de los productos extranjeros para reducir la competencia con los sectores internos–los productos se envían a un costo estipulado en un contrato que cubre hasta el puerto de entrada del país importador. Para sacarlo del puerto hay que pagar un arancel que es pagado por el consumidor local–. 

Si bien el argumento del presidente es que los aranceles han estado llenando las arcas nacionales de Estados Unidos, lo cierto es que ese argumento no es totalmente correcto.  Como indicamos, los aranceles son pagados por los consumidores y no por los vendedores y esto se complica más cuando se observa el impacto en las cadenas de valor.

Hoy día, reducciones en los costos del comercio, que incluyen los costos del comercio intra-país, de producción, del transporte y de los seguros entre otros, han impulsado la fragmentación de la producción formando lo que se llama cadenas de valor.  Estas cadenas se extienden a lo largo de los países y van desde la concepción del producto hasta el reciclaje. 

En las cadenas, la producción es fragmentada por país basada en procesos y no necesariamente en industria o por el costo de la mano de obra.  Con esto, las empresas buscan potenciar su producción dependiendo de las características técnicas de los productos manteniendo un balance entre posición geográfica y los costos transaccionales.  Esto significa que un producto final puede contener partes de una o de diferentes empresas que están distribuidas en el mismo o en distintos países del mundo y esto es lo que aumenta la complejidad.

Siguiendo esta narrativa, un aumento en los aranceles en Estados Unidos, aumenta los costos finales de los productos.  Sin embargo, un chip diseñado en EE.UU. es una parte de un dron que se manufactura en China y se vuelve a vender a Estados Unidos.  Si el nuevo costo del dron llega a limitar su venta, entonces la fábrica de China no comprará más chips de EE.UU. y ambos países pierden.  Pero la restricción al consumo no es lo único que sucede.

Cuando los productos con aranceles no se pueden sustituir por otros, se reduce el presupuesto familiar y no se puede hacer otras compras, lo que limita al consumo.  Este punto es importante debido a que usualmente el dinero que no se consume se puede ahorrar en el banco y el banco lo presta para inversión.  Pero con los aranceles, esa tasa de ahorros caerá y esto tendrá un impacto en la inversión que no solo incluye a las fábricas sino también a la inversión en investigación y desarrollo, lo que limitará el avance de la innovación.

Comercio Global

Los argumentos previos muestran como las tensiones comerciales entre China y Estados Unidos impactan al consumidor, a la inversión y a la innovación.  Mostrado así, pareciera que las mismas se enfocarían solo en los consumidores de ambos países: EE.UU-China.  Sin embargo, el resultado de las negociaciones, aunque puede ser positivo para el mundo, también tiene una gran parte negativa que hay que considerar.

En estas negociaciones, cualquier punto logrado por Estados Unidos y por China tendrá un efecto en otros países. Esto se debe a que en los tratados comerciales existe una cláusula de Nación más favorecida. Esta cláusula indica que cualquier beneficio otorgado a otro país debe ser otorgado al resto para prevenir el favorecer a un país sobre otro.  De esta manera, los países de América Latina que tienen tratados con EE.UU. y con China tendrán la oportunidad de ganar mejoras sin tener que negociar.

Sin embargo, la utilización de términos como comercio gestionado o como comercio justo, tienen impactos negativos a pesar de tener una connotación positiva.

Como hemos visto, las cadenas de valor se han desarrollado orgánicamente. Esto es, la fragmentación de la producción a nivel global se ha desarrollado y dispersado de una forma eficiente en el mundo guiada por mecanismos de mercado.  Pero esta eficiencia cambia cuando se introducen factores que no son de mercado como cuotas de importación y restricciones de exportación en la ecuación.

La imposición de cuotas de compra tendrán como resultado una desviación del comercio.  Esto es, debido a que la demanda es relativamente fija y se refleja en las cadenas de valor, la imposición de cuotas de compra desviarán el presupuesto y entonces el comercio internacional se tornará en un juego suma cero donde alguien va a perder: las cuotas me llevan a gastarme el presupuesto que por eficiencia era comprado en otro país en EE.UU. y esto significa que se afectará la demanda de productos de otros países, que pueden estar en América Latina.

Como resultado, el sistema estará trabajando de forma ineficiente y afectando a los consumidores y el crecimiento de los países de forma negativa. 

Huawei

Por la parte de Huawei, la situación es más complicada porque tiene que ver con acciones directas a un agente económico específico para afectar su desempeño en un mercado que está entrando en una etapa revolucionaria para la humanidad.

Tecnología 5G

La tecnología 5G es el escalón evolutivo en el desarrollo de la integración móvil que ha ido desde la comunicación análoga (1G), a la comunicación digital (2G), a la integración de data y vox (3G) y hasta ahora, la amplitud de la banda que permite la transmisión de voz y hasta videos (4G LTE) a través de los aparatos móviles.  Este nuevo grado evolutivo es explicado por dos características importantes, la primera es una amplitud de los servicios actuales que son ofrecidos por los operadores y los desarrolladores de apps, y la segunda es un aumento exponencial en la velocidad y una reducción en la estabilidad de la comunicación lo que permite una integración real del mundo a manera instantánea y confiable.  Esta tecnología permitirá el avance de la cuarta revolución industrial conectando máquinas y servicios con algoritmos de inteligencia artificial para mejorar todos los aspectos de la vida incluyendo la operatividad de vehículos autónomos, automatización de la producción y hasta el uso de robots y sensores en las casas—hasta ahora no se puede evaluar el impacto que va a tener la tecnología en nuestras vidas pero se piensa que va a marcarse como un nuevo grado evolutivo para la humanidad.

En este mercado aparecen tres jugadores importantes:  Los productores de celulares, los productores de equipo de redes y los operadores de servicios móviles y cada uno tiene su respectiva cadena de valor. 

Un punto central de la tecnología es que la misma va a requerir una gran inversión a nivel global que no es tan fácil de reemplazar y por eso se establecen estándares.

Los parámetros de la tecnología son establecidos por la Unión de Telecomunicaciones internacionales y las características se establecen por el grupo llamado 3GPP[2].  En el último grupo se reúnen los portadores de patentes y se eligen las más apropiadas para ser implementadas en la tecnología a través de grupos de trabajo multidisciplinarios que incluyen a todos los participantes de la industria a nivel global.  De estos talleres, surgen los estándares que se aplicarán ajustados a los parámetros de la ITU.  Además, cada patente o estándar es evaluado sobre su nivel de seguridad por el pleno y más tarde, estos estándares de seguridad son complementados por medidas internas de los operadores que utilizan el equipo.

En el desarrollo de la tecnología existen varios jugadores importantes que la afectan en diferentes niveles. 

A nivel de red, los principales proveedores son: Samsung (Corea), Huawei Technologies (China), Nokia Networks(Finlandia), Erickson(Suecia), ZTE (China).

A estas redes se le conectan móviles de los cuales lo principal es el Chip. Esta parte está dominada por Qualcomm (EE.UU.) y en menor escala por MediaTech (Taiwan), Samsung Electronics (Corea) y Huawei (China).

Sin embargo, esto no es todo.  Las redes y los móviles se integran con algoritmos de Inteligencia Artificial que estan siendo desarrollados por NEC (Japón), HP (EE.UU.) además de los que están produciendo los gigantes de Ebay, Amazon, Facebook, Google, IBM, Apple, Alibaba y otros más.

En este mercado todo es una carrera debido a que el que llega primero puede ser capaz de capturar gran parte del mercado.  No solo a nivel de usuario, sino también en todo el ámbito empresarial e industrial que implica el internet de las cosas y la automatización de procesos.  Debido a que este tipo de red se requerirá una mayor densidad de cajas de transmisión, el ganador podrá lograr acceso a un mercado estimado en trillones de dólares.

La ambición por este mercado ha impulsado a varios operadores a probar la implementación de 5G en sus redes para establecer su arquitectura y planificar el desarrollo de su despliegue en el mercado.  Se espera que los Estados Unidos sea el impulsor de la adopción de esta tecnología.

En el área de operadores que han estado realizando pruebas se encuentran: Verizon (Estados Unidos), ATT (Estados Unidos), Orange (Francia), MobilTelesystems (Rusia), Deutche Telekom (Alemania), Vodafone (Reino Unido) y Telefónica en España.  Estos operadores están moviéndose agresivamente para capturar el mercado. 

Como vemos, las cadenas de valor en este panorama son realmente globales pero estan concentradas en pocos jugadores en campos específicos de hardware, a los que se le sumarían otros miles en la parte de software. Como resultado, posicionamiento en cualquier nivel en este mercado se traduce en miles de billones de dólares además de ventas seguras por lo menos en los siguientes cinco a diez años.  Es dentro de este panorama donde se desarrolla el drama de las tensiones entre Estados Unidos y Huawei. 

Tensión:  El presidente Trump ha estado impactando a las ventas de productores de tecnología originarios de China como ZTE y Huawei. 

Tensión Huawei

Al igual que con la parte comercial, las tensiones con Huawei tienen un área política y un área económica.

En la parte política se pueden observar dos áreas en las tensiones: el área de la seguridad nacional y el área de la geopolítica.

 

Seguridad Nacional:

El área política esta causa avanza la figura de líder y protector de Estados Unidos que desea proyectar Trump en su carrera hacia la reelección y también ayuda en las negociaciones comerciales que se están llevando con China.  Esto le permite también al presidente asegurar un mayor presupuesto de defensa que puede ser aplicado indirectamente en Estados que están siendo afectados por las tensiones comerciales. No descartamos que la postura fuerte en contra de Huawei también asegura el respaldo de los gigantes de la telefonía además de muchos otros sectores que están buscando la oportunidad de avanzar en ese mercado hipercompetitivo. 

Por el otro lado, la política contra Huawei muestra verdaderas preocupaciones por parte de Estados Unidos de que China posea un botón que pueda afectar a la red de una manera u otra.  Siendo que la nueva evolución tecnológica abarcará casi todos los aspectos de nuestras vidas, las preocupaciones son válidas.  Pero el hecho de que estas afirmaciones tengan un gran impacto sobre una tecnología que significa avances importantes para la humanidad al igual que la apertura de un mercado de miles de trillones de dólares, impone la necesidad de una mayor investigación.

Geopolítica

A nivel geopolítico la situación es similar a la que se marca en el área comercial, pero con ciertos contornos diferentes.  Por un lado está el aspecto de respeto a la soberanía de los países que es impactado negativamente por los consejos acerca de la desconfianza existente en los equipos de Huawei que son seguidos por un escalamiento de presiones para que otros países sigan las propuestas y cesen sus compras de equipo Huawei. 

Por otro lado esta el hecho de que  varias de las empresas en Europa utilizan equipos Huawei desde más de 15 años y un cambio de proveedor pone en riesgo la carrera hacia la participación de mercado.

Otro punto es que aunque se sabía que países como Australia y Nueva Zelanda iban a tomar el lado de EE.UU., El Reino Unido y Alemania no lo han hecho.  Es más, ambos países le han solicitado pruebas a Estados Unidos que sostengan las acusaciones y actualmente tienen grupos de sus departamentos de defensa trabajando con Huawei para evaluar las acusaciones—mucho de esto tiene que ver con la desconfianza creada por las presentaciones de Estados Unidos acerca de la las armas de destrucción masivas que supuestamente se encontraban en Irak[3]

De esta manera, El Reino Unido y Alemania, cuyos operadores han estado utilizando equipos Huawei por más de treinta años, están menos propuestos a forzar un cambio de equipo a sus operadores que representa un aumento en el costo para sus consumidores y un reemplazo por tecnología de menor evolución que los pone en desventaja ante otros países. 

Como resultado, percibimos mayores fuerzas hacia la fragmentación donde un grupo de países sigue a Estados Unidos, otro Grupo sigue a China y otro grupo mantendrá una mezcla de políticas hacia la adopción de tecnología.  Es más, esta situación se pone más complicada cuando se piensa que el mundo está hyperconectado y que de fragmentarse tecnológicamente, en algún momento las redes que no son de Huawei se tendrán que conectar a las de Huawei y esto anula el resultado de limitar el uso de equipo Huawei en muchos lados.  Un reporte de la Unidad de Defensa de Innovación DIUX[4] indica que Estados Unidos está sumamente preocupados por perder el liderazgo tecnológico ante China y que va a utilizar varias medidas en todos los niveles para no permitir que eso suceda.

Económica:

En la parte comercial vemos dos áreas importantes, la del comercio y la de la innovación.

Comercio

En la parte comercial, las tensiones con Huawei están cambiando el paradigma tradicional contra China evidenciando un cambio en su narrativa. Hace algun tiempo atrás, Estados Unidos decía que China no era capaz de innovar y solo copiaba la tecnología. Sin embargo ahora dice que Huawei le lleva por lo menos dos años de desarrollo a sus otros competidores y es capaz de ofrecer tanto equipo de redes como celulares. 

Es más, la simple restricción de interactuar con Huawei y la volatilidad en la toma de estas decisiones mostrada por el presidente Trump ha comenzado a preocupar a otros actores como Samsung, Sony y Nokia quienes pueden ser afectados de la misma manera que está siendo afectada Huawei.  Todo esto se traduce en una incertidumbre para los inversionistas y un  aumento en el costo de producción ya que todos tendrán que desarrollar su Plan B y así estar preparado si el mundo comienza a restringir tecnologías o servicios.  Si esto se auna a la presión empresarial por llegar primero al 5G el resultado es que habrá mucha incertidumbre en los próximos años si no se llega a un acuerdo.

Innovación

Si algo puede caracterizar la última década han sido los cambios tecnológicos.  Estos cambios han tenido un gran impacto en todas las áreas personales y empresariales de hoy día.  Pero estos cambios no salieron de un solo país.  Con la globalización y el deseo de capturar nuevos mercados, las empresas avanzaron programas de colaboración internacional.  Asi mismos, estudios en las universidades estadounidenses promovieron el intercambio académico logrando utilizar las mejores mentes para resolver los problemas comunes de la humanidad.  Sin embargo, las tensiones con Huawei están creando una brecha en este entorno.

Los nuevos programas limitantes por el DIUx[5] incluyen: las restricciones impuestas por la Comisión de Inversiones de Estados Unidos, que restringe inversión en tecnología, controles de exportaciones, restricciones de visas de estudiantes todos tienden a reducir el intercambio académico de conocimiento y por ende, tendrá un impacto en el desarrollo de nuevas tecnologías y en la innovación en general ya que todo esto genera una incertidumbre acerca del futuro de las plataformas electrónicas que van a ser utilizadas y las aplicaciones que se pueden desarrollar en esas plataformas.  Si bien, el presidente Trump ha hecho un llamado para el desarrollo del 5G por parte de empresas estadounidenses, esto no será nada fácil.  Como hemos indicado, los estándares se trabajan a nivel multilateral y solo eliminado las organizaciones como el ITU y el 3GPP, se podría lograr esa meta—pero esto no es imposible.

Opciones para Panamá

Para Panamá el clima se pone complicado en los próximos dos años.  La mayor presión presupuestaria y necesidad de reactivar a la economía ya son puntos difíciles que van a ser aunados a una reducción en el comercio, la inversión directa extranjera y la innovación.  La reducción en el comercio mundial tiene el potencial de impactar al sector principal del país, el sector logístico no solo a nivel del Canal sino a nivel del conglomerado marítimo que incluye a los puertos y las actividades conexas al igual que al aeropuerto.  Sin embargo, no todo es tan oscuro. 

Panamá debe redoblar esfuerzos para capturar su inversión extranjera, a nivel local, esto es, con las empresas que ya están trabajando en Panamá bajo regímenes especiales en Panamá Pacífico, Zonas Francas y SEM.  Y a nivel internacional.  Esto es no vacilar en redoblar los esfuerzos de organizaciones como Proinvex y participar activamente en foros y ferias internacionales para capturar esta inversión.  Aunque la competencia global por la inversión será fuerte, Panamá tiene grandes oportunidades para la localización de empresas.

Por otro lado, Panamá también puede usar su posición estratégica y desarrollar una política de Estado que aproveche las ventajas de su relación con Estados Unidos y, más importante, con su relación con China para impulsar el comercio triangulado, el desarrollo de industrias y el estudio y desarrollo de tecnologías.  Muchos países estarán buscando lugares neutrales donde se pueda colaborar en el conocimiento y Panamá tiene a la Ciudad del Saber y a Senacyt.  

Además, el país debe estar atento en cómo facilitar la actividad logística y productiva internamente impulsando la estrategia logística (que ya incluía una parte de incertidumbre del comercio) y un apoyo a su sistema portuario. Es poco lo que se puede hacer para apoyar al Canal en este entorno, sin embargo, esta es una oportunidad para impulsar los proyectos de desarrollo de las 1,200 hectareas.

Finalmente, Panamá debe enfocarse en fortalecer sus exportaciones.  El país tiene un gran potencial agroindustrial que no está desarrollando.  Esto lo puede hacer con la nueva unidad de inteligencia comercial (INTELCOM) que fue creada en el MICI par facilitar el aprovechamiento de los tratados de libre comercio.

De esta manera, el país tendrá una menor presión económica y estará preparada para los cambios. 


[1] https://en.wikipedia.org/wiki/Big_Stick_ideology

[2] https://www.3gpp.org/

[3] https://www.leadingtowar.com/war_rosecolored.php

[4] https://admin.govexec.com/media/diux_chinatechnologytransferstudy_jan_2018_(1).pdf

[5] https://admin.govexec.com/media/diux_chinatechnologytransferstudy_jan_2018_(1).pdf

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